Atentado a la historia de Oaxaca: Empresario pretende desalojar puesto de periódicos con 58 años de tradición
En un acto ilegal, que atenta contra la libertad de expresión y el derecho a la información, un nuevo empresario restaurantero pretende desalojar del Portal de Las Flores, del centro de la Ciudad de Oaxaca de Juárez, a los señores Silvio Victoria Gutiérrez y su esposa Antonia, de un espacio que han ocupado por más de 58 años para la venta de periódicos, libros y revistas.
Dice el empresario que el puesto “afea” la imagen del Portal y que la caseta de periódicos, libros y revistas daña las paredes del edificio, porque no sabe que esa caseta fue diseñada y aprobada por la autoridad municipal hace años para dar un espacio digno a los expendedores. Pero, además, ¿es que acaso la instalación de una cocina en un espacio tan pequeño, el local que ocupaba la tienda de ropa El Cantábrico, no representa un peligro para los transeúntes y visitantes del Portal? ¿El horno de lena instalado no contamina, ni es un riesgo para clientes y turistas? ¿La basura y desperdicios que genera no afectan la salud de los visitantes? ¿La remodelación del espacio para instalar una cocina, barra y demás no afecta la imagen del inmueble?
El empresario presume que el presidente municipal Raymundo Chagoya Villanueva es su mozo de estoques y que de un momento a otro va a quitar el puesto para tener un espacio mayor de venta de su comida, porque la verdad no le preocupa la imagen del Centro Histórico y, principalmente, de los portales del Zócalo, ya que lo único que lo motiva es poder sacar todas sus sillas y mesas posibles para su negocio.
Aunque tenga que borrar años de historia de la ciudad ya que ese puesto de periódicos, libros y revistas forma parte del anecdotario de la ciudad, porque los clientes más asiduos del local fueron y son políticos de todas las corrientes ideológicas del estado, artistas como Francisco Toledo, empresarios de todos los ramos como el señor Alfredo Harpo Helú, profesionistas y estudiantes, que siguen adquiriendo libros, revistas y periódicos. El mismo gobernador Salomón Jara Cruz ha sido asiduo cliente de este espacio durante mucho tiempo.
Y un recordatorio, en honor de una verdadera dama. Doña Lidia García, dueña del espacio donde hace un año se abrió el restaurante. Ella nunca pidió que el puesto fuera removido; por el contrario, siempre apoyo a los expendedores y a mucha gente necesitada por su gran calidad humana, aunque sin duda la bondad no se hereda, ni traspasa.


