«Informar no es engañar: el costo de la desinformación en la construcción de la opinión pública»

• Buscar «likes» a costa de la realidad debilita la confianza en las instituciones y, por ende, en la democracia misma

• El presupuesto garantiza que el Poder Legislativo no dependa de otros poderes para su mantenimiento físico y tecnológico, asegurando su autonomía

*CP Adolfo Nava

La desinformación no genera opinión pública, solo manipulación, rumores y engaño. Esto es lo que pasa actualmente con los supuestos ingresos de las y los diputados que integran el Poder Legislativo en la entidad al dividir los ingresos totales del Congreso únicamente entre el número de legisladores, sin considerar que el recurso esta destinado al pago de trabajadores, funcionarios y servidores públicos que forman parte de la institución; así, como el mantenimiento de bienes muebles e inmuebles, equipo tecnológico y demás, necesarios e indispensables para desarrollar las actividades que les marca la ley.

Sin un análisis real de los hechos, sin contextualización, sin conocimiento de lo que se pretende informar, solo se genera notas falsas que alteran la realidad, básicamente con el objetivo de presionar política o económicamente, pero en nada sirven a la sociedad.

La propuesta de reducir los presupuestos de los Congresos locales del país requiere análisis serios, propuestas inteligentes, estudios de contexto que permitan llegar a la mejor decisión para la sociedad, no escándalos mediáticos, ni información ficticia, para conseguir unos “likes”.

Informar, no es engañar.

*Colaborador en temas de dinero público